"El que tenga oídos... que sangre."
Definitivamente sí. Sólo buitres, sin quisquilleo, devoran carne de sinfin de sabores. En el sabor ordinario, abominable, de la simple carne putrefacta, los estómagos de agria resistencia pueden digerir tragedia, nihil, prostitucion, urbanidad, orfandad, madres pariendo, sin que su estómago se indigeste.
.
Ahi donde el moho se hace vil y desdeñable, el buitre rapaz encuentra lo despreciado por oidos casi sordos, y tal "casi" solo es salvado por la capacidad de leer palabras, no perfume azul y arenoso en la esencia del cristal. La arena huele a tantas cosas, huele a durazno, a noche, a pasión. Y ahogándose entre aromas, sonidos y sabores de la simple arena, el buitre se hace despreciable. Al oler la arena y saborear un gato con las vísceras de fuera a media carretera, el buitre se convierte en catador exquisito. ¿Quién sino él puede lamer el cristal y describir sus ingredientes?
.
¡¡ Asqueroso necrófago !! ¡¡ Loco lunático !! El buitre soporta todas las heridas, las duele en potencia de infinito, y sin embargo, degusta el sabor de cada trozo de barro que cae tras su espalda. ¿Quién dice que la noche con sangre, es espectáculo siniestro, vampiresco? el Cíclope con orificios nasales casi microscópicos, ese monstruo come buitres llamado cultura.
.
Sí, él nos persigue, y quiere que comamos canarios amarillos, que les aderecemos con girasoles de falsa fe. Pero no ¡¡ Nunca !! Quién come carne descompuesta nunca vuelve a dejarla, la busca como opio, es una droga.
.
Ahora mismo escurro en mis labios sangre descompuesta y trozos de piel morados y agusanados, saben a algo que el Cíclope nunca podrá comer. Sólo contemplará el espectáculo que le demos en lienzos, en papiros, en mármol tallado. Mis pies con los huesos expuestos de caminar descalzo se consumirán en la brecha. Nada es mejor para mí que andar solo entre espinas, serpientes, ratas que me sirven de alimento. Las consumiré mientras mi paladar pueda oler en ellas lo oculto.
.
Mi graznido no llega muy lejos todavía, el vaho de descomposición en mi boca es bajo todavía, pero pronto, muy pronto, ahora mismo mastico carne descompuesta: "el que tenga oídos... que sangré".

